¿por qué un guía de montaña?

Un guía es un profesional de la montaña, no se trata simplemente de un apasionado del alpinismo, la escalada o la aventura, es un sentimiento vocacional el que le lleva a desarrollarse en esta profesión.

El guía es una persona formada técnica, física y psicológicamente, con un conocimiento absoluto de su centro de trabajo, la montaña, de forma que su experiencia y su formación conllevarán al buen hacer de las actividades guiadas a sus clientes.

La profesión de guía nace a finales del siglo XIX en Francia con las ascensiones guiadas al Mont Blanc. En España comienza a principios del XX en los Picos de Europa con Pedro Pidal y su guía Cainejo. Lamentablemente a pesar de tener mas de 100 años de antigüedad, en nuestro país nunca ha gozado del reconocimiento ni el respeto merecido, no obstante en los últimos años desde la aparición del Real Decreto 318/2000 y la Orden ECI /858/2005, normas reguladoras encaminadas a conseguir la profesionalización de esta actividad, se ha ido avanzando para lograr este objetivo, a pesar de ello queda aún mucho camino por recorrer hasta llegar a la plena consecución de este difícil propósito.

Cuando vamos a contratar los servicios de un guía debemos saber que existen las siguientes titulaciones de técnicos deportivos reconocidas por la AEGM (Asociación Española de Guías de Montaña): barrancos, media montaña, escalada y alta montaña y que a cada especialidad le corresponden unas determinadas competencias. En función de estas se estará capacitado para realizar unas determinas actividades u otras.

información técnicos deportivos de montaña

Siempre hemos de tener en cuenta que en cualquier actividad que llevemos a cabo en la montaña, el riesgo 0 no existe. Nos encontramos en un medio cambiante y en muchas ocasiones hostil por lo que el riesgo siempre se puede minimizar pero nunca eliminar, es algo que tenemos que asumir y ser consciente cada vez que salgamos a la montaña.

El hecho de contratar un guía no significa que se sea temeroso o que se esté infravalorando uno, pues en definitiva quien realiza la actividad eres tú.

Lo que estamos haciendo es asegurar una correcta organización, un aprendizaje instructivo, recibir los valores del montañismo y garantizar, en la mayor medida posible, nuestra seguridad a través de:


Una correcta elección de la actividad y los itinerarios adecuada al nivel técnico y físico de cada persona, realizándola con el material necesario.

Una correcta gestión del riesgo y toma de decisiones óptima en momentos críticos.

Una buena organización logística y una previsión de los imprevisto proporcionando planes alternativos.

Asesoramiento técnico en cuanto a la progresión, el material y/o el medio en el que nos movemos.

Consejos prácticos, conocimiento del medio y principios de respeto por el medio ambiente.