¿POR QUÉ UN GUÍA DE MONTAÑA?
Un guía es un profesional de la montaña, no se trata simplemente de un apasionado del alpinismo, la escalada o la aventura, es un sentimiento vocacional el que le lleva a desarrollarse en esta profesión.
El guía es una persona formada técnica, física y psicológicamente, con un conocimiento absoluto de su centro de trabajo, la montaña, de forma que su experiencia y su formación conllevarán a una gestión óptima de las actividades guiadas con sus clientes.
Cuando vamos a contratar los servicios de un guía debemos saber que existen las siguientes titulaciones de técnicos deportivos reconocidas por la AEGM (Asociación Española de Guías de Montaña): barrancos, media montaña, escalada y alta montaña y que a cada especialidad le corresponden unas determinadas competencias. En función de estas se estará capacitado para realizar unas determinas actividades u otras.
Siempre hemos de tener en cuenta que en cualquier actividad que llevemos a cabo en la montaña, el riesgo 0 no existe. Nos encontramos en un medio cambiante y en muchas ocasiones hostil por lo que el riesgo siempre se puede minimizar pero nunca eliminar, es algo que tenemos que asumir y ser consciente cada vez que salgamos a la montaña.
El hecho de contratar un guía no significa que se sea temeroso o que se esté infravalorando uno, pues en definitiva quien realiza la actividad eres tú.
Un guía de montaña:
- Realiza una correcta elección de la actividad y los itinerarios adecuada al nivel técnico y físico de cada persona.
- Gestióna los riesgos y toma las decisiones basándose en años de experiencia en la montaña y en una formación académica recibida.
- Proporciona organización logística y previsión de los imprevisto proporcionando planes alternativos.
- Asesoramiento técnico en cuanto a la progresión, el material y/o el medio en el que nos movemos.
- Consejos prácticos, conocimiento del medio y principios de respeto por el medio ambiente.
